Una revisión antes de aplicar el gel
El Consejo General de Dentistas recomienda revisar la boca para descartar caries y problemas gingivales antes de blanquear. La sensibilidad previa, las raíces expuestas y las restauraciones también son cuestiones que debes comentar. No utilices una fotografía o un cuestionario comercial para decidir que tu boca está preparada.
El profesional debe explicar la indicación, los riesgos y las limitaciones, además de identificar el producto y el procedimiento propuesto. Si tienes dolor, sangrado o una lesión, no lo ocultes para aprovechar una promoción. El tratamiento estético puede necesitar posponerse mientras se estudia o resuelve otro problema. Esta guía no establece si eres candidato ni sustituye una exploración presencial.
Lo que no se blanquea igual: coronas y otras restauraciones
El NHS recuerda que el blanqueamiento aclara dientes naturales, no cambia del mismo modo el color de coronas, prótesis o implantes. Si hay restauraciones visibles, el resultado puede dejar diferencias de tono. Coméntalo antes de empezar, no cuando el contraste ya te preocupe.
Pide que se identifique qué piezas tienen restauraciones y qué límites estéticos supone eso para tu sonrisa. No debes asumir que después habrá que sustituirlas: cualquier tratamiento adicional necesita justificación y presupuesto separado. También conviene aclarar el objetivo con una referencia de color documentada, sin prometer un número universal de tonos. Las fotografías con distinta iluminación o filtros no permiten comparar resultados con rigor.
Sensibilidad y encías: riesgos que necesitan respuesta
El NHS recoge sensibilidad al frío o a alimentos dulces, molestias en encías o garganta y manchas blancas en la encía entre los posibles efectos adversos. La intensidad y la evolución deben comentarse con el profesional. Un tratamiento supervisado también puede producir molestias; la supervisión permite valorar lo que ocurre y ajustar el plan cuando corresponde.
Pregunta qué hacer si aparece sensibilidad y a quién contactar. No aumentes cantidad, concentración o tiempo de aplicación para acelerar el resultado. Tampoco reutilices pautas de otra persona. Si tienes dolor importante, una lesión o síntomas que te preocupan, consulta al dentista antes de continuar. Nuestro formulario no proporciona seguimiento clínico ni una respuesta urgente sobre efectos adversos.